“Preludio”
Mi nombre es Cloud y hace tiempo forme parte de las tropas de soldado, ejercito a las ordenes de Shinra, una poderosa compañía eléctrica que suministraba energía a la metrópoli de Migdar a base de explotar el planeta. Por aquel entonces nuestro fin era luchar contra Avalancha, un grupo de rebelde que se formo con un único objetivo: acabar con Shinra. Sin embargo, un día decidí cambiarme de bando y me aliste como mercenario de Avalancha ¡Que mas daba luchar por una causa o por otra, mientras hubiera dinero de por medio!. “Colocar la bomba en la Central de Mako n°1” Esta fue mi primera misión cuando me aliste en Avalancha. Todo ocurrió de la siguiente forma: tomamos el tren subterráneo de esta gran urbe llamada Migdar, salimos impetuosamente y seguí las ordenes de líder de Avalancha Barret, que para algo era quien me iba a pagar el encargo. Derrote a los dos guardias que me salieron al paso, recogí las pociones que transportaban, abatí a algunos guardias mas y me reencontré con los otros miembros de Avalancha: Biggs, Wedge y Jesse. Pasamos la puerta del noroeste, Barret se unió a mi, y volví a conversar con el quipo para abrir las puertas. Entre por la segunda , hable con Jesse y bajé por el ascensor. después bajamos por las escaleras, tomamos la puerta de la izquierda y seguimos a Jesse. Tras encontrar otra poción, nos metimos por una tubería y descendimos por otra escalera cercana. Agarre la materia de Recuperar Energía y, en la siguiente área, coloque la bomba lo que activo la alarma de energía. Guardián EscorpiónPuntos de Vida: 800. La materia Rayo va muy bien con él. Cuando Barret llegue al Limite, utilízalo. Si Cloud grita una advertencia a Barret, Es que el Escorpión va a utilizar su cola, Por lo que deja de atacar y espera a que Haya terminado. Tras luchar contra un gigantesco escorpión mecánico, al que mis rayos le provocaron un cortocircuito, comenzamos la huida antes de que las bomba estallara en 10 minutos, no sin antes ayudar a Jesse a sacar su pierna de la escalera. Tras conseguir de allí, la planta Mako n°1 exploto en pedazos. “Las vigiladas calles de Migdar” Ya en el tren, Barret, tan engreído como de costumbre casi le pega a un pobre tipo. Algo acciono la alarma de pasajeros no identificados y tuvimos que ir pasando de vagón en vagón rápidamente para saltar finalmente del tren con urgencia. Fuimos al sur hasta que unos guardias nos impidieron el paso. Luchamos contra ellos, pero si insistíamos en continuar adelante nos salían mas y mas. Las continuas batallas nos sirvieron para acumular experiencia y hacernos mas fuertes, pero tuvimos que ceder en nuestro empeño y volvimos El camino esta bloqueado por un campo láser así que nos arriesgamos a bajar por un oscuro hueco que había a la izquierda. Luego baje por las escaleras situadas a la izquierda de Jesse y regrese a un lugar idéntico al lugar donde clocamos la bomba. Allí tuve una visión: contemple a Tifa viendo la agonía de su padre. Al salir subí por las escaleras y utilice el ascensor para llegar a un nuevo piso donde Tifa, Barret y yo tuvimos que dividirnos para pulsar simultáneamente 3 paneles de control. Era cuestión de sincronizarse, y no nos costo mucho lograra abrir la puerta. Cuando parecía que todo había salidos bien, nos vimos sorprendidos por varios guardias. Al frente de ellos estaba el Presidente de Shinra en persona. Robot Volador Tras soltarnos una larga parrafada, se marcho en su helicóptero, enviándonos al tiempo a un engendro mecánico por nosotros. Afortunadamente, los eficaces rayos lo reventaron, originando un hueco en el suelo por el que caí al vació. Pensaba que aquello era el fin, pero... “Persecución en la Iglesia” Nos sabia donde estaba. ¿Cómo demonios había llegado allí? ¿Y quien era esa chica cuyo rostro había visto en alguna parte?. ¡AH! ¡Pero si era el borracho del suburbio! ¿O no...?. Me encontraba muy aturdido a causa de la fuerte caída y no podía coordinar bien. Al principio aquella chica se enfado conmigo pero finalmente todo se aclaro y recordé que era la persona a la que le había comprado antes una flor. Se llamaba Aeris, y justo cuando estaba presentándose apareció un tal Reno acompañado de sus escoltas. Huimos. Los soldados nos persiguieron y, al disparar, acertaron a Aeris, que cayo rodando al sótano de la Iglesia. Subí corriendo a las escaleras. Allí había unos barriles, pero como intuía que Aeris era una chica fuerte y además la había equipado con el Aro de Titanio, le grite que se diera prisa. Cuando me alcanzó, los despistamos al colarnos por el agujero del tejado de aquella Iglesia. Me explico que esos hombres los Turcos, una organización de Shinra envuelta en los asuntos turbios que querían reclutarla en Soldado. ¿Por qué demonios querían a una florista? De momento, lo mejor era salvar la partida en el punto que encontré hacia la izquierda de la Iglesia. “La Acogedora casa de la madre de Aeris” Nos encaminamos al pueblo que había al Noreste, donde lo primero que hice fue hablar con el hombre de la tubería próxima a la entrada. Después compre Elementos y Materia en las Tiendas. Una vez listo fui a la derecha para llegar a la casa de Edelmyr, la madre de Aeris. Tras descubrir que Aeris me consideraba su guardaespaldas, pase la noche ahí y tuve un sueño que me rememoraba la ocasión en la cual mi madre me aconsejo tener una novia mayor que yo para que cuidara de mi. Al despertar, una de mis paranoias afecto mi cabeza y decidí ir solo al sector 6 para encontrar a Tifa, por lo que salí de la casa sigilosamente, sin correr ni hacer ruido para que Aeris no me pillara. Fui al jardín para recoger un par de objetos. Nada mas de abandonar la cuidad fui a la izquierda, por un agujero que había en el muro y ¡que sorpresa! Aeris estaba allí, esperándome. Aparte de regañarme, me pregunto si quería venir con migo, cosa que acepte por el gran coraje que había demostrado. La siguiente localización nos costo un buen rato atravesarla ya que tuvimos que subir y bajar por varias rampas que alguien había improvisado con chatarra, pero finalmente llegamos a unos columpios. Mientras descansábamos, vimos una carretera en la que me pareció ver a Tifa. La seguimos, primero hacia la derecha y luego arriba y llegamos a un extraño mercado. “El insólito Mercado Muro”Tras descansar me hice con todo tipo de elementos y optimice mi armamento comprando uno superior y vendiendo el viejo, salvando también la partida. Fui a vertedero y pedí un “sushi” que, al no estar preparado por gente con dotes culinarias, sabia rayos. Después fui hacia abajo, a la entrada del mercado, y me encamine hacia la extravagante que tenia toda la pinta de ser un club nocturno. Hable con todos los hombres que estaban allí y uno me aporto valiosa información sobre Tifa, que parecía estar retenida en algún edificio de aquel lugar. Recorrí el mercado en dirección norte y llegue al final de la zona. Allí estaba la mansión de Don Corneo, una especie de “capo” que tan solo dejaba entrar a su casa bellas mujeres. No iba a permitir que Aeris se introdujera allí sola, asi que se nos ocurrió una absurda idea: ¡Disfrazarme de Chica!. Fui a la tienda de ropa que había visto al pasar. Para conseguir el vestido, la dependienta nos pidió el favor de que dialogáramos con su padre, que estaba emborrachándose en el tugurio. Razonamos con el y Aeris le pidió un traje elegante y reluciente para mi. Regrese a la tienda de ropa, donde la dependienta agradeció nuestra gentileza. Pero faltaba algo para redondear mi aspecto... Me faltaba un peluca, así que fui al gimnasio por una. Para conseguirla tuve que ganar al Gran Hermano en una competición de flexiones. Parecía difícil, pero después de un rato logre ganarle ¡fue muy fácil!. Ya lo tenia todo para cambiarme, así que regrese una vez mas a la tienda de ropa y me puse aquel traje de algodón ¡menuda pinta tenia! Aeris también cambio su indumentaria por un hermoso conjunto rojo. Entramos en el edificio, donde el recepcionista nos pidió que esperáramos. No le hicimos caso y subimos las escaleras al piso superior. Luego entramos por la tercera puerta, la del final. Bajamos a...¡La cámara de tortura de Don Corneo!. Allí se hallaba Tifa muy sorprendida de vernos. Nos presentamos después en la recepción de Don Corneo. Este gordo apestoso buscaba novia y por eso retenía a chicas jóvenes y guapas. Escogió a Tifa mientras yo estuve siendo acosada-perdón acosado-por un numeroso grupo de secuaces. Tras hablar con ellos para darles largas e intentar razonar con el secuaz que veía televisión, indague un poco y finalmente me harte del ridículo disfraz. Al descubrir que era un chico no tuve mas remedio que darles una buena paliza. Regrese a la sala de torturas a liberar a Aeris y luego volví a entrar por la puerta del centro donde encontré a Don Corneo desenfrenado y a la pobre Tifa huyendo despavorida. Pusimos a Don Corneo entre la espada y la pared, y nos confeso el motivo de sus perversas acciones. Al parecer, Shinra quería acabar con el grupo de rebeldes Avalancha infiltrándose en su guardia. Aprovechando un despiste, Don Corneo nos izo caer en una trampa.... “La feroz batalla en la base Avalancha” Mi intención presagio una malvada escena en la que se mostraban las intenciones del presidente Shinra: destruir el sector 7 y culpar a Avalancha. Caímos en las contaminadas alcantarillas de Migdar. APS Nos encontramos con un bicho maloliente al que no le habamos caído nada bien, pero su especial sensibilidad al fuego nos ahorro muchos disgustos. Salimos al exterior y nos vimos en el viejo cementerio de trenes. La primera parte del cementerio era algo difícil de atravesar, asi que por lo que pudiera ocurrir, salve mi historia para tomármelo con calma. Tras subir y bajar por los techos de varios vagones y por la estructura de hierro retorcida que se alzaba en el medio, logre pasar a la siguiente parte del cementerio, no sin antes recoger las diversas pociones que se ocultaban en el interior de algunos vagones y en un bidón. Para superar la segunda parte, entre en las locomotoras de ambos trenes para moverlos. Una vez colocados en la posición adecuada y saltando de uno a otro llegue a la parada de la estación y, a la izquierda encontré a la base Avalancha, donde ya estaba concurriendo la batalla en la torre, que afortunadamente todavía seguía en pie. Miramos arriba y mis ojos presenciaron atónitos la caída de Wedge, ese gordito bonachón de Avalancha. Aeris se quedo cuidando de el mientras Tifa y yo subimos por el generador de poder. En el camino de subida encontramos a Jesse y Biggs que también habían sido heridos. Pero no podíamos perder mas tiempo: teníamos que ayudar a Barret. Reno Al llegar a la azotea pasó volando el helicóptero de Shinra, del que salto Reno, un peligroso enemigo que coloco una bomba y con quien disputamos un fiero combate, pero no pudimos evitar que activara la bomba. Dejo un par de veces inmóviles a mis compañeros con un rayo paralizador, pero yo pude devolverles su estado normal atacándoles. Al verse perdido, Reno huyo y Tifa intento desactivar la bomba pero le fue imposible. Entonces regreso el helicóptero de la corporación de Shinra con Aeris como rehén. El helicóptero logro escapar y en cuanto a la bomba izo explosión nos agarramos de un cable, protagonizando una espectacular escena. La torre había caído y con ella todo el sector 7. “La conmovedora historia de Aeris” Nos desplomamos en Makoro, pero ¿y el resto?¿Dónde estaba Marlene, Jesse, Biggs, Wedge y todas las personas del sector 7 que estaban en la Torre de la base de Avalancha?. Probablemente estarían muertos. Barret lo lamento y se enfureció al máximo, pero teníamos la esperanza de que por lo menos Marlene se hubiera salvado. Volvimos a la casa de la madre de Aeris (sector6) y nos contó una historia que explicaba el extraño pasado de la joven florista: ella era en realidad su madre adoptiva, pero había criado a Aeris como su propia hija. Todo fue fruto de la casualidad: Ella iba todos los días a la estación con la esperanza de que volviera su marido, a quien esperaba hacia ya tiempo; uno de esos días fue testigo de la muerte de una mujer quien, antes de morir, le rogó que cuidara de su hija que se encontraba con ella. Se hizo cargo de la niña y, con el tiempo, comprobó que Aeris tenia poderes especiales, ya que en realidad era descendiente de los mismísimos Ancianos. Shinra descubrió los poderes de la niña e intentaron alistarla en su ejercito, pero siempre se había negado. Mi cuerpo palpitaba de emoción. Sin yo quererlo me estaba implicando e la aventura. Instantes después, Barret subió al piso de arriba de la casa, donde se encontraba su propia hija, Marlene. Vi como se abrazaba a ella emocionada. Decidí dormir hasta la mañana siguiente. Por la mañana, Tifa se sentía culpable por lo que le había ocurrido a Aeris, salimos decididos a rescatarla y nos dirigimos al Mercado Muro. Allí decid ir al gimnasio y unos de los mozos que entrenaba me recomendó ir al establecimiento “Machin & Gun” para comprar unas baterías de zinc. Tras esta adquisición me metí por un tramo situado junto a una tubería a la derecha en la parte mas alta del pueblo. No me costo encontrarla por que había unos chavales jugueteando en los alrededores. “ El complejo rescate de Aeris” Escale por un cable y encaje una de las baterías en la corriente para hacer funcionar los artilugios electrónicos unos instantes. Cuando se puso en marcha la hélice, salte sobre ella y continué hacia la siguiente batería. Para saltar a un cable que oscilaba como un péndulo tuve que ser paciente; el mejor momento para saltar era un poco antes de aproximarse del todo, casi cuando estaba justo encima mío. Active la ultima batería, baje por la tubería de la izquierda y volví a subir, esta vez sin desviarme. Irrumpimos en el edificio Shinra (NOTA: Si no quieres subir al edificio de Shinra y pelear cada dos por tres, existe otra opción, puedes subir las escaleras que se encuentran a la izquierda del edificio y ahorrarte el favor de pelear. Pero es recomendable entrara al edificio a si tus personajes subirán el nivel de experiencia. Este es otro consejo: si vas a subir por la escaleras ten encuenta que el camino es demasiado largo y solo podrás encontrara una poción en todo tu recorrido). Queríamos subir a la planta 59, así que usamos el ascensor principal, que se volvió loco parándose en cualquier piso. Seguimos montados eliminando a los enemigos que nos esperaban en cada planta. Entre pelea y pelea, me acercaba a la consola de mandos para indicar al ascensor que quería seguir subiendo. Una vez en la planta 59, nos deshicimos de unos guardias que había junto a la escalera y conseguimos la llave de acceso para entrar en el ascensor de cristal. Subí a la planta 60, donde usamos unas estatuas como escondrijo para pasar al lado derecho de la habitación sin que nos vieran. Luego subí por las escaleras hasta la planta 61. Un hombre me pregunto sobre Aeris y no le conteste nada. Asi logre que me diera la tarjeta de acceso para la planta 62. En ella hablé con el alcalde Dominio, que estaba un poco “quemado” por el trato que le daba Shinra, así que conteste a su fácil pregunta (NOTA: esta pregunta es aleatoria en cada partida pero, basta con seleccionar una detrás de otra hasta que sea la correcta. Si se acierta en la primera se consigue la materia Elemental). El alcalde me dio la tarjeta de la siguiente planta y una materia que equipe. La planta 63 tenia su truco: encendí la computadora y me otorgo la posibilidad de abrir 3 puertas. Primero abrí la de arriba a la derecha y luego, en ese mismo pasillo, la ultima de abajo. Esto me permitió. Esto me permitió entrar en la habitación y recoger el cupón A. Luego subí por el conducto de aire que había en la habitación, doble para meterme por arriba y salí a otra sala donde agarre el cupón B. A la izquierda abrí la tercera puerta para entrar en otra habitación donde estaba el cupón C. Regrese al conducto de aire, escabulléndome por el lado derecho, y cambie los cupones en la computadora por 3 elementos muy útiles, en especial la Materia Todos. En la planta 64 salve mi historia , examine las puertas del baño, y encontré diversos elementos. En la 65 había un montón de cofres bloqueados. Entre en la habitación circular, la analice y me di cuenta de que era una replica a escala de la ciudad de Migdar, faltando varias zonas. Fui a la habitación superior de la izquierda y abrí el primer cofre. Dentro había una de la piezas que faltaban en la maqueta. La coloque en su sitio y se desbloqueo otro cofre. Ahora todo estaba claro y tuve que ir encajando en cada pieza. El ultimo cofre que abrí fue el situado junto a las escaleras, el cual contenía la tarjeta con la que accedí al piso 66. La puerta de la sala principal estaba bloqueada, asi que fui al aseo y trepe por una rejilla. Desde el conducto pude ver una reunión. En ella el presidente Shinra dejaba claras sus intenciones de no reconstruir el sector 7 y desvelo, junto con el científico de Shinra, Hojo, asuntos relativos a Aeris. Seguí a Hojo subiendo hasta la planta 67 abrí el cofre donde se encontraba la Materia Envenenar y subí en el elevador. ¡Hojo se disponía en fusionar a Aeris con una bestia parecida a un león!. Barret disparo con su brazo-pistola a la bóveda y la bestia escapó atacando a Hojo. Pedí a Tifa que cuidara de Aeris, pues un arduo combate estaba punto de comenzar. “Nuevos amigos y enemigos en el edifico Shinra” La desconocida bestia...¡Sabia hablar! Y, sorprendentemente, se ofreció para ayudarnos. No tenia nombre pero la habían identificado como Red XIII. H0512 Entonces apareció H0512, un duro enemigo que batimos con armas de largo rango, ya que sus sicarios-a los que no dudaban en reanimar si habíamos terminado con ellos-se colocaban en primer plano, evitando cualquier ataque directo. Centramos por ello todos nuestros ataques en el, utilizando sobre todo Fuego y Rayo. Tras reventar al adversario nos quedamos Barret, Red XIII y yo con Aeris y Tifa en el ascensor de la planta 66. Subí por la rejilla y, tras esto, el asustado asistente Hojo me dio la tarjeta para la planta 68. Agarre las pociones y fui a la cita del ascensor de la planta 66, pero al llegar fuimos capturados por Rudo, el vil miembro de los Turcos, quien nos llevo a presencia del presidente Shinra. El malvado dueño de la poderosa organización nos revelo que lo que mas deseaba era llegar a un paraíso llamado la “Tierra Prometida”. Me metieron en una celda junto a Tifa. Me preocupe por la situación de mis amigos y les pregunte a través del tabique. Dormimos un rato para “cargar energías”, y al despertar a la mañana siguiente descubrí con sorpresa que la puerta estaba abierta, y que el guardia que nos vigilaba yacía en el suelo. Avise a Tifa, le quitamos la llave al fiambre y libere a resto. Barret se quedo y Red XIII salió delante. Subimos por el ascensor a la planta 68, pasamos a través de unas luces verdes que no nos dañaron en contra de lo que pensábamos y subimos a la planta 69, donde encontramos al presidente Shinra ¡muerto!. Todos los indicios apuntaban a un tal Sefirot como autor del asesinato, ya que su espada estaba clavada en el cadáver. Apareció Rufus, el hijo del presidente y tomo la investidura delante nuestro, sin mostrar el mas mínimo dolor por la muerte de su padre y vaticinando el reinado del terror aun mas terrible que el de su padre. Mande a mis compañeros al ascensor, pues quería hablar personalmente con Rufus. Sospechaba que sus intenciones eran similares a la de Sefirot y quizás ambos planeaban apoderarse de la Tierra Prometida. Rufus Asi que nos enfrentamos cara a cara y, modestia aparte, no fue muy difícil hacer que se largara en el helicóptero presa del pánico. No obstante, esa especie de pantera negra que había a su lado me dio algún que otro problema, sobre todo por que podía lanzar un hechizo de protección que impedía mis ataques a ambos fueran todos los fructíferos que deberían. Por eso me centre en la pantera, y una vez eliminada ésta, el resto fue pan comido. Robot Ametralladora y Helicóptero Mientras tanto, el resto del equipo tuvo que batirse en varias luchas sucesivas mientras bajaban por el ascensor. Primero les ataco un enorme robot que además de encontrarse lo suficientemente lejos como para que no le hicieran daño los ataques normales, era inmune al Veneno. Fue una suerte que Barret estuviera con ellos, ya que era el único que podía atacar a distancia. Como la mayoría de los engendros mecánicos que habíamos encontrado era sensible al Rayo, así que usaron el hechizo con fruición y lograron vencerle. Pero antes de que le diera tiempo de recuperarse otro robot, esta vez volador, les ataco sin miramientos. La batalla se desarrollo de una manera muy similar a la anterior, con ataques a distancia y rayos continuos. “La autopista dirigida hacia el Mundo Exterior” Volví sobre mis pasos y me encontré a Tifa esperándome. Bajamos al “hall” de entrada del edificio, donde seguimos a Aeris. Entonces, rodeados por las tropas de Shinra, conseguí montarme en una deslumbrante moto mientras que mis amigos lo hacían en un viejo auto y se inicio una vibrante persecución por la autopista de Migdar. Ataque constantemente a todos los villanos moteros que se acercaban al coche de mis amigos con malas intenciones. Además de darles con la espada, .e echaba sobre ellos para hacerlos derrapar. Dejaron de seguirnos pero al instante comprendimos por que: vimos un tanque motorizado que escupía fuego por sus cañones. Tanque Lanzallamas Tras el susto inicial decidimos combatirlo con Rayos. Además, si que era sensible a los taques directos, asi que a pesar de su tamaño, no nos costo demasiado acabar con el. Ahora teníamos que ir tras Sefirot para impedir su malvado plan, comenzando asi una nueva parte de la colosal aventura que viví. La historia no había hecho mas que empezar.... “Mi tortuosa historia en Nibelheim” Tras hablar con mis compañeros y elegir quienes íbamos a formar el grupo nos encaminamos hacia el sur alejándonos de Migdar. Primero fuimos a Kalm, un pueblo situado al noreste de Migdar, y en la posada, les conté a mis nuevo amigos mi antigua relación con Sefirot como compañero de guerra en soldado. Lo admiraba anhelaba ser como el, y les conté como en una misión viajamos Nibelheim, mi ciudad natal. Recordé que tras una lucha increíble en la que vi. asombrado combatir a Sefirot por primera vez, entre a casa de Tifa para tocar en el piano la pegadiza melodía principal de un fantástico videojuego llamado “Final Fantasy” (X, cuadrado, triangulo, L1+ triangulo, L1+ cuadrado, X, cuadrado, triangulo, circulo, X, cuadrado, X). Seguí narrando mis vagos recuerdos de aquella misión. Sefirot y yo proseguimos el viaje en busca del reactor Mako del monte Nibelheim. ¡Y Tifa era nuestra guía en la expedición!. Nos encaminamos hacia el reactor, con tan mala fortuna que se rompió el endeble puente que estábamos cruzando y caímos en unos arbustos. ¡Menos Mal!. Cuando nos recuperamos vimos una cueva y nos metimos en ella. Teníamos que buscar un camino que se dirigiera hacia el reactor, que se encontraba al norte, asi que seguimos siempre en esa dirección. Una ves llegados a nuestro destino, entramos en la estructura. Seguí a Sefirot hasta una extraña habitación plegada de habitáculos que parecían cámaras de criogenización. Hable con Sefirot varias veces y me ordeno que mirara una de las cámaras. ¿Qué horror era este? ¿Cómo puede un ser humano degenerar hasta el punto de lo que allí pude ver?. De repente Sefirot se encolerizo y comenzó a sospechar que quizás el también había sido producto de un experimento, ya que definitivamente no era un ser humano normal. Para comprobarlo se encamino a la mansión que se encontraba en la parte norte del pueblo de Nibelheim antigua base de Shinra. Lo encontré en una biblioteca oculta tras un panel secreto que había en el dormitorio que se encontraba hacia la derecha del amplio del amplio hall de entrada. Tras noche enteras de insomnio y desesperada búsqueda entre los volúmenes de la biblioteca, lo confirmo angustiado: aquellos libros con el contenido de antiguos proyectos de Shinra recogían una curiosa coincidencia entre el nombre de su madre y el de un proyecto del reactor Mako. A la mañana siguiente, cuando volví a la biblioteca a través de la puerta secreta, me llamo traidor de repente. Tantas revelaciones le habían trastornado el cerebro. Me anuncio que se iba a buscar a su madre. Yo me preocupé, ya que en su estado era capaz de cualquier cosa. Y efectivamente, cuando salí de la mansión vi mi pueblo natal, Nibelheim, ardiendo por los cuatro costados. Varios habitantes habían sido asesinados. Tras intentar ayudar a un aldeano buscando en la casa que estaba a mi derecha, me dirigí al Reactor de Mako, ávido de venganza. Allí encontré a Tifa llorando por la muerte de su padre a manos de Sefirot. ¡Que terrible!. Enfurecida, empuño una espada y se abalanzo sobre Sefirot, pero todo fue inútil: Sefirot era mucho mas fuerte y Tifa acabó rodando por las escaleras. Tras auxiliarla, fui en busca de ese monstruo desequilibrado... Pero no pude recordar como termine aquel encuentro. Yo seguía vivo y a Sefirot se le había dado por muerto. Eso era imposible.... las cosas no concuerdan..... “La hilarante Granja de Chocobos" De vuelta al mundo real y dejando a un lado mis recuerdos, Tifa me entrego un aparato denominado PHS que servia para ponerme en contacto con mis compañeros en cualquier momento de la aventura y comprobé que, en general, los habitantes de Kalm agradecían mucho la energía de Mako que les abastecía Shinra. Agarre varios Éter en los armarios de las casa y camine por el Mundo Exterior hacia el este, hasta que llegue a una curiosa Granja de Chocobos. Me comunique con el Chocobo parado en el corral y, tras deleitarme con una graciosa y dulce danza, me regalo la Materia para invocar a Choco/Mog, que equipe de inmediato. Mi intención era atravesar el pantano, para lo cual necesitaba un Chocobo, asi que me dirigí al establo donde un hombre con sobreros de paja me vendió la materia “Atrae Chocobo” y unas verduras para llamar su atención. Salí de nuevo al Mundo Exterior dispuesto a conseguir un Chocobo. Para ello tenia que andar sobre la hierba verde clara la espera de que apareciera uno para capturarlo. El truco para atraparlos consistía en darles de comer verdura mientras me encargaba del resto de los oponentes. La paciencia y perseverancia eran el secreto del éxito y, tras descubrir que la calidad de la verdura tenia relación con el tiempo que el Chocobo estaba entretenido, no tarde mucho en encontrarme montado a los lomos de uno de estor simpáticos animales. Fui al sur, donde rodeaba una monstruosa Anaconda que, si no llegaba a ser por la velocidad del Chocobo hubiera terminado todo. Llegue a una cueva que hacia las veces de entrada a las minas Mitrilo. Al entrar vi a otra anaconda empalada merced a la increíble fuerza de Sefirot. Nos quedamos sobrecogidos, pero decidimos entrar de nuevo y aventurarnos en las oscuras cavernas. “Mina Mitrilo+Fuerte Cóndor” Tras coger un Éter que había al nordeste y trepar por unas ramas para coger la Materia Largo Rango, me tope con Ruda, Elena y Tseng de los Turcos. Ellos también perseguían a Sefirot, y Elena comentó que el maniaco se dirigía al puerto de Junon. No muy lejano a la mina. Encontré un cofre al norte y un poco y un poco mas allá una Poción S. Salí de la mina por el mismo sitio que Tseng y pude ver en la lejanía la estatua de un enorme pájaro. Se trataba sin duda del Fuerte Cóndor una pequeña aldea excavada totalmente en la roca. Fuimos allí, hablamos con todo el mundo y comprobamos bastantes cosas. Descansamos y luego subimos a los mas alto para hablar con un hombre que nos explico que Fuerte Cóndor era foco rebelde a Shinra, pero que no tenia las tropas necesarias como para detener sus ataques. Al final me pidió dinero y, como era por una buena causa le di todo lo que pude, aunque en ese momento no entendí realmente porqué.... Y ahora, ¿dónde demonios teníamos que ir? Miramos el mapa y fuimos al punto mas cercano al noreste, al puerto de Junon. “Bienvenidos a los enredos de Junon” Una vez en Junon, bajamos una escalinata y llegamos hasta una pequeña playa, donde observamos a una niña jugando con un Delfín. De pronto, un horrible monstruo volador hizo su aparición, dejando inconsciente a la niña así que no tuvimos mas remedio que abatirlo. Bottomswell Con la Materia Largo Rango recién equipada y con Barret en el grupo, pudimos atacarle a distancia sin problema a pesar de que sabia volar. Aunque utilizaba su fuerza para desatar un feroz oleaje sobre nosotros, su golpe mas molesto era una especie de burbuja que succionaba los puntos de golpe y del que no podíamos escapar asi como asi. Era necesario que algún miembro del grupo lanzara un conjuro mágico sobre nosotros para destruirla. Terminamos con el rápidamente, pues no había tiempo para perder: Pricila-asi se llamaba la chica-, supimos depuse que se estaba ahogando, y tuve que reanimarla haciéndole respiración boca a boca. Fue cuestión de hacerlo unas cuantas veces, y finalmente se recupero. Esa noche, mientras descansaba en la posada, tuve una especie de pesadilla relacionada con Tifa. A la mañana siguiente el pueblo esperaba impaciente la llegada de Rufus, el nuevo presidente de Shinra, baje de nuevo a la playa, donde Pricila me entrego la Materia Shiva y un silbato para llamar al delfín. Su ayuda me fue indispensable, ya que gracias al animal pude impulsarme asta lo alto de la torre eléctrica que había enfrente de mí. El truco para conseguirlo era fácil: no debía moverme y simplemente con un pitido el delfín me envió a una posición ideal para, a continuación, silbar de nuevo. Una vez arriba me dirigí a la izquierda y llegue a un aeropuerto donde había una enorme nave. Accione una caja para bajar en la plataforma y me introduje por la entrada del sur, donde un guardia me tomo de recluta de Shinra. Aproveche la confusión para disfrazarme con el uniforme militar y asistir al desfile de bienvenida de Rufus, aunque antes me enseñaron el paso de patrulla, ya que iba a ser retransmitido por TV y Shinra quería ofrecer una imagen impecable. Yo lo hice lo mejor que pude, (presionando 0 al ritmo de los demás soldados) y quizás por eso la audiencia aumento y el productor tuvo el detalle de regalarnos 6 Éter. Tras molestara un rato al capitán moviéndome de vez en cuando mientras escuchaba la charla de Rufus y Heidegger, tuve que entrenar de nuevo un rato, tras lo cual quede libre para explorara tranquilamente el puerto. Entre en el edificio 27 para hablar con los soldados de Shinra y tuvimos un extenso y algo anacrónico tutorial sobre materia y opciones básicas del juego. El manejo de la materia era algo complejo de entender al principio, pero a medida que avanzo mi aventura fui convirtiéndome en un experto. Me metí en todas las puertas y edificios que veía para comprar y agarrar numerosos objetos. Cuando regrese al puerto tuve que repetir los movimientos que había aprendido con el sargento, pero esta vez con Rufus y Heidegger como excepción. Heidegger me recompenso con un objeto. “Las paradisíacas vacaciones den la Costa del Sol” Me introduje en el barco, donde también se escondieron enmascarados Barret, Tifa, Aeris, Red XIII. Hablé con todos ellos (Red XIII no se encontraba demasiado bien). Volví a la bodega a hablar de nuevo con Aeris y cuando subí llegué a la proa del barco, pues el marinero que me impedía el paso ya no estaba. Allí estaba Barret. Espiábamos en la proa a Rufus y Heidegger cuando repentinamente comenzaron a sonar alarmas del barco: parece ser que un montón de marineros había, y el causante podía ser Sefirot. Me reuní con mis amigos en el centro del barco y bajamos a la bodega, donde entré por la puerta donde estaba el guardia y agarré todos los objetos de la habitación. Tras esto, me aproxime al guardia y...¡Sefirot hizo su aparición, dejándonos solos ante el mounstroso Jenova!. Primer encuentro con Jenova La batalla fue muy dura. Era el adversario mas poderoso que habíamos combatido hasta el momento: su cola láser que atacaba dos veces por turno y un poderoso conjuro que le permitía paralizar a un miembro de nuestro grupo nos pusieron las cosas bastante difíciles. Tuvimos que invocar a Shiva y a Choco/Mog para que vinieran a nuestra ayuda y, con un poco de habilidad, rapidez y decisión logramos derrotarlo. Como trofeo conseguimos una materia bastante poderosa que permitía convocar a Ifrit. El barco atraco en el puerto: habíamos cruzado el continente. Estábamos en Costa del Sol, un lugar paradisíaco. Hable con todo el mundo en el puerto y me decidí a explorar el pueblo en busca de un lugar de descanso y alguna tienda. Me entere de aquí veneraban al presidente de Shinra, y su casero me intento vender las casa a un precio desorbitado. Baje a la playa y me encontré a Hojo disfrutando de la belleza asiática de varias chicas en bikini. No saque mucho de él, excepto que mi próximo destino debía ser Corel del Norte, justo después del Monte Corel. Salí de la ciudad pasando por debajo del puente y fui a las montañas, hacia el Oeste. “Una visita a Corel del Norte” Deje atrás el reactor Corel y llegue a una red ferroviaria abandonada. El pésimo estado de los raíles hizo que me cayera varias veces, pero aproveche la ocasión para moverme hacia los lados de tal manera que, al volver a subir hacia arriba, puede obtener algún que otro objeto. Hable con mis amigos, que me esperaban en la parte inferior de un puente, pero no podíamos continuar el camino porque una parte estaba elevada. Me dirigí a una cabaña que había un poco mas delante y accione una palanca. Cuando ya me iba, escuche el dulce piar de unos pajarillos que llamaron mi atención. Escale la pared derecha y pude admirara un par de preciosas crías de Cocatrice, en cuyo nido ocultaban Plumas Fénix. Volví a cruzar el otro puente por debajo y llegue a una ciudad desolada: Corel del Norte. Barret no parecía muy contento de haber llegado allí, ya que, al parecer, el era en parte el culpable de que el pueblo se encontrara en ese estado. La acogida que nos dieron en aquel lugar fue mas bien ingrata. De ahí me dirigí hacia la izquierda, pues quería tomar el tranvía que llevaba al Gold Saucer. Mientras tanto Barret nos explico el motivo de su bronca en su ciudad natal: según nos contó en su relato, Barret prefirió trabajar en la construcción de un reactor de Mako antes que seguir en las descriptas minas de Carbón de su pueblo. Un día se produjo un accidente en el reactor y las tropas de Shinra culparon a todo el pueblo por ello, prendiéndole fuego como represalia. En el incendio se perdieron un montón de vidas, entre ellas, la de la mujer de Barret. En Gold Saucer hay gato encerrado Tomamos el tranvía en dirección al Parque de Atracciones Gold Saucer donde me dejaron seco al cobrarme 30.000 Gil por una entrada, aunque también había otras mas baratas. Pero como intuía que volviéramos a este sitio compre la mas cara. Nos separamos y yo me metí en la zona Wonder, donde conocí a un excéntrico ser llamado Cait Sith que se dedicaba a adivinar el futuro. Una de sus frases se grabo en mi memoria: “Conseguirás tu objetivo pero perderás algo querido”. Como se ve que no tenia otra cosa que hacer se integro a nuestro equipo( mas tarde me daría cuenta de su adhesión no fue tan casual como parecía..). Penetre en el agujero Battle y nuevamente no podía explicarme lo que ocurría: un grupo de hombre yacían en el suelo muertos. Las heridas eran de balas, asi que deduje que no podía ser cosa de Sefirot. ¿Quién podía ser el ejecutor? ¡Oh, no! No era posible....¿Habría sido Barret?. Entre en el edificio y me encontré con una nueva masacre, con cuerpos muertos por todas partes. Mientras contemplaba atónito aquello, llego Dio, el propietario de Gold Saucer, que me culpaba de lo ocurrido. Nos vimos arrojado a un pozo por tres robots que no inmovilizaron sin poder evitarlo. Estábamos en la prisión de Corel, uno de los sitios mas bajos del planeta....y mas peligrosos. Encontré a Barret, pero intento evitarme. Lo seguí y tras conversar con varias personas, pude hablar con el y logre que siguiera contándome la historia de lo que había ocurrido en Gold Saucer. Al parecer, en uno de los ataques de Shinra, Dyne, su mejor amigo, cayo por un precipicio y, al intentar sujetarle para salvar su vida, perdió el brazo. Volvimos a la primera zona, examinamos el cadáver y subimos arriba a la izquierda y luego, en la siguiente zona hablamos con un hombre y nos metimos por la derecha. Subimos y hallamos a Dyne, que, ahogado en su tremenda locura, quería destruirlo todo. Comenzó a disparar a Barret quien, en contra de su voluntad, tuvo que calmarle en un combate. Dyne A Barret le costo vencerlo, pues tenia que luchar al mismo tiempo con sus sentimientos. Además, la pistola de agujas de Dyne era muy rápida e hizo perder el control a Barret muchas veces, cosa que aprovecho para asestarle un golpe con su limite. Dyne también lanzaba de vez en cuando una Mina S que aturdía a Barret. Al final de la lucha, Dyne le entrego a Barret un medallón para Marlene. Por lo que escuche quizás Dyne era el verdadero padre de Marlene y Barret la había adoptado en su ausencia. Poco después, ante nuestros atónitos ojos, Dyne se suicidio lanzándose por el precipicio y dejándome grabada esa horrible escena para el resto de mis días. Barret imploro gritando, nos tomamos una pausa y aparecimos en el interior del camión del Sr. Coatos. Queríamos salir de allí y para ello tuve que competir en una carrera de Chocobos. Gracias a las instrucciones de la manager Ester (manteniendo pulsados los botones R1 y R2 mientras corres repondrás la energía mas rápido) conseguí ganar. Mi grata recompensa fue ni mas ni menos que un Buggy para atravesar ríos y bancos de arena poco profundos y, lo que mas me podía importar, la libertad. “La aldea de Gongaga y el legendario Cañón Cosmo” Para seguir el rastro de Sefirot fui hacia el sur, cruzando el río. Visto desde fuera, Gongaga era un amasijo de metal en medio de la jungla. Nada mas aparcar el Buggy y entrar en la jungla, Reno y Rude nos atacaron. Reno y Rude
Tras derrotarlos fuimos por el camino de la derecha que subía y luego al norte hasta llegar a un reactor en ruinas. Esperamos hasta que Escarlata y Tseng se fueran y agarramos la materia Titán, que estaba en la zona donde estaban ellos momentos antes. Volvimos al cruce de caminos de antes y tiramos esta vez hacia la derecha, sin olvidar una materia que había en el camino un poco mas adelante. Luego fuimos hacia el norte y llegamos al pequeño pueblo de Gongaga, donde compramos elementos y armas. De vuelta al mapa, nos dirigimos hacia el Oeste, a Cañón Cosmo, el pueblo de origen de Red XIII. Allí la gente lo conocía como Nanaki. Red XIII hizo que nos dejaran entrar en la ciudad. Lo seguí por las escaleras de la izquierda y hable con su abuelo Bugenhagen. Me comento algo de que el plantea iba a destruirse por el sufrimiento que soportaba, y me invitó a ver un invento suyo. Fui a busca a mis amigos, luego localicé a Red XIII cerca de la posada y fuimos a ver la maquina. Bugenhagen había construido una especie de cañón de luz que proyectaba hologramas tridimensionales del espacio planetario. Dijo que seres vivos estaban siendo usados por los reactores que procesaban energía Mako, por lo que la energía Mako no era beneficiosa. Al contrario: solo servia para acabar con el planeta. Abrumado por sus revelaciones, volví a la plaza central del pueblo donde estuve charlando con todos mis amigos. Hable dos veces con Red XIII y apareció Bugenhagen. Nos insto a que lo siguiéramos hasta la puerta que habíamos visto sellada magnéticamente poco antes. ¿A dónde nos conducía? Antes nosotros se abría la misteriosa Cueva Gi. Bajamos por la larguísima escalera y tiramos por la derecha hasta llegar a una cueva con muchos agujeros en las paredes. Continuamos hacia la derecha y luego subimos hasta que vimos un agujero a nuestra izquierda que nos llamo la atención. Dentro había un resorte que, al accionarlo, abría una puerta secreta cerca nuestro. Entramos por ella, seguimos hacia arriba y luego tomamos el primer camino hacia la derecha, andando con cuidado para no resbalar en el aceite (las púas que había en el muro nos inspiraban mucha confianza). Bajamos y entramos por un agujeros para agarrar la materia Efecto Añadido, tras lo que volvimos sobre nuestros pasos caminado por le borde de la mancha de aceite. Subimos, bajamos por un pequeño tramo de escaleras y abrimos un cofre. Volvimos a las escaleras y tomamos hacia la derecha para luego bajar y agarrar otro cofre que habíamos visto anteriormente. Luego salimos por el camino que había en la parte superior izquierda y....¡Teníamos ante nuestros ojos cinco pasajes! ¿Cuál debíamos tomar? Comenzamos por el cuarto empezando por la izquierda, derrotamos a una peligrosa araña gigante accediendo después a un cofre. Luego agarramos el segundo camino(siempre contando desde la izquierda) y peleamos con otra araña, ala que por supuesto, derrotamos. Seguimos hacia la izquierda y luego por abajo. A la derecha encontramos otro cofre. Volvimos sobre nuestros pasos y subimos hacia el norte, donde nos esperaba otra araña. Cuando ya parecía que habíamos llegado a la salida vimos algo extraño, como si un horrible rostro formase parte de la puerta. Antes de nos diéramos cuenta, estábamos luchando contra el espíritu de un antiguo jefe Gi. Gi Nattak Estaba flaqueado por dos espíritus de fuego que tenían la habilidad de poseer a cualquiera de nosotros. Conjuramos de nuevo a Choco/Mog y Shiva y le atacamos sin descanso hasta que se desvaneció, dejando como trofeo la materia Gravedad. Bugenhagen nos mostró el lugar donde estaban petrificado el padre de Red XIII, que contrariamente a la idea que tenia su hijo, había defendido valientemente a su pueblos en las pasadas guerras. Red XIII, aconsejado por su abuelo Bugenhagen, siguió en el grupo. Nuestro Buggy había sido reparado por un hombre del pueblo, al que gratifique con una buena propina. “Muchas sorpresas en Nibelheim” Lo conduje hacia el norte y tras cruzar el río, llegamos a Nibelheim, el pueblo donde Tifa y yo nos habíamos criado. Me lleve un shock cuando vi que su estado era impecable. ¿Cómo era posible? ¡Yo había visto en persona como fue quemado por Sefirot!. Una vez recuperado, aunque con muchas dudas en el aire, entre en la posada, donde vi, casi oculto entre las sombras de la trastienda, a un extraño ser vestido de negro. Encontramos, muchos mas por todo el pueblo. Decían sin sentido e iban marcados con distintos números. Que extraño.... Visite la mansión. En el hall, a la izquierda, había un extraño mensaje con diversas pistas para abrir una caja fuerte. Tras devanarme los sesos y descifrar la claves di con la combinación de la caja. Asi que subí por las escaleras, gire a la izquierda y abrí la caja fuerte relacionando los números dados por fantasmas. La clave era: 36 a la derecha, 10 a la izquierda, 59 a la derecha y 97 a la derecha. Nada más abrirla nos ataco un enemigos muy fuerte Guardián de Materia Menos mas que controle bien mi energía e invoque a misa liados todo lo que pude. El movimiento de combate mas importante fue realizado por Aeris, que lanzo su Sello Maldito (Limite) sobre el y lo paralizo el tiempo suficiente como para que diéramos buena cuenta de él. Una vez derrotado recogí la materia de invocación de Odin y la llave del sótano. Me dirigí a la biblioteca. Sefirot estaba allí y me pregunto si iba a sumarme a la Unión. No sabia a lo que se refería y pensé que estaba aun mas loco que antes. Manifestó su intención de ir al Monte Nivel, me lanzo la materia mágica Destruir y se largó. Abrí la tumba del sótano con la llave que había agarrado de la caja fuerte y dentro de ella me encontré con una especie de hombre-vampiro, Vicent, que tal era su nombre, salió de su tumba exclusivamente para acompañarnos en nuestra aventura y, aunque su trato era un poco “frió”, como luchador no tenia rival. Salimos del pueblo por la entrada superior y llegamos al Monte Nivel. Me desvié un par de veces para abrir un par de cofres, y luego seguí el camino principal hasta llegar a un puente. Al final había una gran caverna con cinco tubos que descendían y una escalera muy larga. Baje por la escalera para salvar mi historia y volví a subir para luego dejarme caer por el tubo 2. Abrí el cofre y volví a subir, descendiendo esta vez por el tubo 4. Alcance asi otro cofre. Luego salí por el camino que había justo debajo de la monstruosa criatura que había visto antes y me deje caer hasta la cueva inferior. Desde aquí, el camino era bastante lineal y tan solo tuve que preocuparme de abrir algún cofre y de agarrar la materia elemental que había cercade un macizo de materia cristalizado. Un poco mas adelante llegue al Reactor Mako. ¡Parecía que mi sino era no libremente nunca de ellos! Decidí no entrar y salí por la puerta que había justo detrás suyo. Había llegado el momento de enfrentarse cara a cara con el monstruo: equipe mi materia Habilidad Enigma para poder hacerme con el peligroso ataque Trino que tenia el engendro y utilice con fruición los conjuros de Hielo y Rayo. Aunque el monstruo se curaba a si mismo, el taque combinado y sin descanso logró surtir efecto y tras luchar con el, conseguimos hacernos a continuación con la materia Contraataque. “Catastrófico vuelo en Ciudad Cohete" De vuelta al mapamundi, tire hacia el sudeste siguiendo la curva de las montañas y luego subí al norte. Asi llegamos a Ciudad Cohete y como, hacia en todas las ciudades, pueblos o aldeas, explore todas sus casas y me equipe con un armamento mas óptimo. Hablé con el hombre y juntos miramos al cohete. Se sintió tan contento que me regalo un arma. A la derecha estaba la casa de Cid, una persona a la que todo el mundo conocía como “El Capitán”. Salí al patio trasero de la casa y me quede alucinado contemplando una preciosa aunque antigua avioneta: el Potrillo Salvaje. Entonces apareció Shera, la ayudante de Cid. Hablamos con ella y nos fuimos en busca del Capitán, que estaba en el cohete. Allí conocimos a Cid y le solicitamos información acerca del cohete. Tras hacerle unas preguntas volvimos a su casa y hablamos con Shera, quien nos contó que en los viejos tiempos, Shinra había sido fabricante de armas, que invirtieron mucho dinero en el proyecto del cohete y escogieron a Cid como astronauta, pero como debido a un error involuntario se anulo el proyecto. Cuando descubrieron que la energía Mako era mas rentable no volvieron a acordarse del viaje espacial. Después llego para tomar un café Palmer, un pez gordo de Shinra. Fuera estaban Rufus, que había venido con Palmer para llevarse la avioneta, asi que cuando salió Palmer fuimos detrás de el para cuestionar sus motivos.... nos enzarzamos en una pelea. Palmer No era demasiado peligroso por si solo, pero venia equipado con una pistola de Mako que le permitía lanzar diversos tipos de magia, como relámpagos, fuego o hielo. Lo mejor que podíamos hacer era atontarlo con el Sello Maldito de Aeris y aumentar nuestra velocidad con Prisa. Lo derrotamos y surcamos los aires en el “Potrillo”, aunque lamentable mente la cosa duro poco: uno de los militares de Shinra nos disparo y caímos en picada al agua. Por fortuna el, “Potrillo” servia muy como balsa motorizada y, además, con Cid ya teníamos otro miembro en el equipo. Parecía que la cosas se iban desarrollando bastante favorablemente. “Búsqueda en el parque Gold Saucer” Tras esto no supimos a donde ir y durante un tiempo indagamos en algunos pueblos ya visitados. No encontramos nada positivo, asi que viajamos al Sur y, en una caseta solitaria cercana a la zona del Gold Saucer, un hombre que vendía armas nos informo que había vendido una piedra anular a alguien del Gold Saucer. Volví a Corel del Norte para trasladarme a Gold Saucer, una vez allí fui a Battle Square y en la habitación de la derecha estaba expuesta la Piedra Angulas. Dio se percato de mi interés por ella y me la ofreció a cambio de divertirme un poco luchando. Vencí a todos los contrincantes que pude y, cuanto termine, Dio me entrego la piedra. Cuando volvimos para agarrar el tranvía, un hombre nos comento que estaba en reparación. ¿Qué íbamos a hacer ahora? Cait Sith aprovecho sus influencias en Gold Saucer para buscarnos un confortable alojamiento en un hotel. Una ve allí, mi amigos me pidieron explicaciones detalladas sobre la razón del viaje. Les conté que perseguíamos a Sefirot, pues buscaba la Tierra Prometida llena de energía Mako, según los miembros de Shinra. Esa noche Tifa(o Aeris, no lo recuerdo muy bien pues ambas llamaban mucho mi atención por aquel entonces, antes del desgraciado acontecimientos que acabo con la vida de.....bueno, mejor dejar eso para después), vino a mi cuarto y me propuso dar un paseo por el parque. Fuimos a Teatro (Event Square) a ver una graciosa función en la que, como siempre, el amor salía victorioso. Mas tarde montamos en góndola en Round Square, momento en el que pude contemplar maravillado las preciosas vistas de Gold Saucer (uno de los recuerdos mas bonitos que guardo de mi aventura). Casi al final del paseo, la chica intento decirme algo, pero al final no dijo nada, aunque creí adivinar sus pensamientos. ¡Lastima que yo fuera un tímido incapaz de nada!. Cuando regresamos al hotel sorprendimos a Cait Sith escapándose con la Piedra Anular. Al vernos salió corriendo y, cuando logramos alcanzarle, ya era tarde: Cait Sith lanzó la piedra al helicóptero donde Tseng de los Trucos aguardaba la entrega. ¡Cait Sith era espía de Shinra y además tenia como rehén a Marlene, la hija de Barret!. No tuvimos mas remedio que someternos a su chantaje y dejarlos continuar en nuestro grupo. Regresamos a Corel del Norte, cogimos el Potrillo, y nos encaminamos al Templo de los Ancianos, que se halaba en una isla al sur de la zona central del mapa. "El ruinosos Templo de los Ancianos” Subimos por la escalinata de piedra y hablamos con otra de esas pobres criaturas negras, que se elevo en el aire y desapareció en un flash de luz. Dentro del Templo estaba Tseng, malherido por el ataque de Sefirot. Nos entrego la Piedra Anular y l colocamos en el altar, activando un mecanismo que nos hizo descender a un enorme laberinto. Gran parte de los caminos que podíamos ver eran falsos y solo servían para despistar, por lo que con un poco de paciencia comprobamos que posibles salidas no eran tantas. Con ayuda de un anciano (que nos dejo descansar en su cuarto) y escalando y descendiendo por la viñas que colgaban de la roca pudimos llegar hasta donde se encontraba otro anciano. Escapo nada mas vernos, pero lo seguimos y llegamos a un pasadizo donde no dejaban de caer piedras que nos impedían el paso. Con un poco de practica logre darme cuenta de que debía colocarme justo en el hueco de cada piedra, momento en el que me agachaba y la piedra pasaba por encima sin arrollarme. Tras varios intentos logre llegar al final del pasillo y la trampa se desactivo. Regrese a un estanque que me parecía haber visto de reojo mientras esquivaba las piedras. Tuve una visión de Sefirot y agarre la materia Transformar. Volví al final del pasillo y allí estaba el anciano vestido de azul, que esta vez no escapo al vernos. Tras hablar con el bajamos por las escaleras y llegamos a una extraña habitación donde un reloj gigantesco dividió sus 12 horas en entradas. Conseguí pasar por las agujas efectuando los movimientos manualmente sencillos. Entre por todas las entradas, pero las que realmente me sirvieron de algo fueron la IV (donde logre el arma Guarda Princesa para Aeris) y la VI. Antes de entrar al a VI decidí dejarme caer por un hueco oscuro, y tras pelear con dos dragones a los que vencí gracias a Gravedad y mis conjuros de invocación, conseguí una nueva arma para mi. Aparecí de nuevo en el laberinto, asi que tuve que volver a recorrerlo hasta llegar a un nuevamente a la habitación del reloj, pero mereció la pena por conseguir esa arma. Tras la puerta marcada con un numero VI me esperaba un pequeño juego parecido al ratón y al gato: el anciano vestido de azul se introducía por una puerta y salía por otra. Yo debía prever porque puerta iba a aparecer y adelantarme a su movimiento para atraparlo. La verdad es que cada puerta tenia una salida aleatoria, así que simplemente entre y salí durante algunos minutos y al final lo trape por pura casualidad y sin mucha dificultad. Una vez capturado hable con el para descansar y se abrio un puerta en la parte superior. Nos encontramos con Sefirot, quien nos soltó una charla sobre la energía que escondía el Templo y nos puso a los pelos de punta con un conjuro llamado Meteorito que iba a lanzar para acabar con la vida del planeta. Dragon Rojo Después luchamos con un Dragon Rojo. El Dragon era inmune a la Gravedad y, por supuesto, el Fuego no hacia mas que mejorar su salud. Decidimos utilizar Bio en él y atacarle con los Limites. Agarramos la poderosísima Materia Bahamut, corrimos hacia el altar que había a la derecha, donde flotaba la Materia Negra. Pero se presento un tremendo problema: para obtenerla alguien de nuestro grupo debía morir. Recibí la llamada de Cait Sith para que escapáramos de allí. El se aria cargo de todo, sacrificando su falso cuerpo para que pudiéramos obtener la Materia Negra. Cait Sith se sentía feliz por haberle dado nuestra confianza pese a ser un espía. Corrimos a la salida, primero hacia la izquierda y luego atravesando la habitación del reloj, que se había quedado parado. Cuando estábamos a punto de salir, la puerta cobro vida y de ella surgió un Demonio Gigantesco. Demonio de la Puerta
Esta fue la lucha mas dura que había tenido hasta el momento: el demonio era rapidísimo, asi que lancé el conjuro Despacio para aminorar su velocidad, aunque tampoco sirvió de mucho. El monstruo era también inmune el Veneno y Gravedad, y cada vez que atacaba el daño era increíble, asi que bastante hacíamos tratando de mantenernos siempre alrededor de los 1000 puntos de vida. Convoque a Bahamut y buscamos los mejores momentos para atacarle, dejándole a veces incluso que tomara la iniciativa para sanar a nuestro equipo en el momento justo y no antes. Fue una batalla de desgaste que ganó el que tuvo nervios mas duros (ósea, nosotros). Tras la batalla, Cait Sith se sacrifico para conseguir la Materia Negra, y cuando ya la teníamos en nuestro poder, Sefirot me manipulo de alguna manera para que se la entregara. No recordaba nada, había perdido la memoria. De repente me vi en un frondoso bosque que llevaba a la Ciudad de los Ancianos. Aeris estaba allí conmigo y me dijo que debía quedarse para cuidarlo. Fue todo muy extraño. Parecía una ilusión.... Cuando desperté del todo estaba cansado. Me encontraba en la posada de Gongaga y junto a mi estaban Barret y Tifa, que no tenían idea de donde estaba Aeris. Estaba deprimido y confuso, no quería ir a ninguna parte, tenia miedo de Sefirot y debía tomar una decisión: continuar o quedarme allí. Me levante y salimos todos con el objetivo de buscar a Aeris, pero antes visite todas las casa de la aldea. "Excavaciones en Ciudad Huesos” El bosque Dormido estaba en el norte, en la parte central del mapa dentro de la Ciudad Huesos, pero para entrar necesitábamos un Arpa Lunar. Contratamos a múltiples excavadores en tandas de 5 y aguardamos varias noches, mirando cada mañana en el cofre para ver qué habíamos desenterrado mientras dormíamos. Al principio sólo encontramos pociones y demás, hasta que en una excavación que ordene en la parte de arriba, a la izquierda de la cabaña en forma de clavera, logramos al fin el Arpa Lunar. Nos adentramos por la entrada que había a la izquierda de la cabaña, llegamos al Bosque Dormido. Mientras caminaba por el bosque, me pareció ver una luz roja que aparecía y desaparecía. La perseguí y resulto ser una materia de invocación llamada Kjata. Mas adelante, bajo un viejo tronco, encontré un Anillo de Agua que me seria muy útil un poco mas tarde. Luego subí y pase por dentro del tronco. Seguí el camino circular que me llevo al mapamundi y de allí a la Ciudad Olvidada. “La Ciudad Olvidada” Llegamos a la ciudad olvidad. Había tres caminos a la entrada. Decidimos explorar primero los laterales y dejar para mas tarde el del centro. Exploramos todos los edificios, abrimos todos los cofres que vimos y nos preparamos para pasar la noche en un casa. Podía sentir la cercana presencia de Aeris y Sefirot en mi interioro, asi que desperté a mis amigos y regresamos al cruce de caminos. Nos metimos por el central. En el interioro de una especie de enorme carcola se había formado misteriosamente una escalera transparente-azulada, pero antes de bajar por ella subimos arriba y agarramos la materia Cometa. Al bajar encontramos a Aeris. Me acerque a ver que le ocurría y de repente Sefirot cayo del cielo y clavo su espada en el vientre de Aeris. El cuerpo de mi amiga yacía en el suelo y su energía fue a parar al planeta. Furioso, con mis ojos lloroso por los que acababa de ver, creí morir. Mientras tanto, el abyecto y cobarde Sefirot se había largado, enviándonos a Jenova para que libráramos con él un épico combate Segundo encuentro con Jenova Me equipe con el anillo de Agua que había encontrado antes y asi pude resistir el poderoso ataque Aqualung que ahogaba a mis compañeros. Agarre la materia Habilidad Enigma y pude aprender el conjuro de Aqualung. Me sentía aturdido, había un parte en mi cuerpo que no discernía la realidad... y esa parte le entrego la materia negra a Sefirot. Quizás debería haber abandonado esa loca odisea, pero no podía: teníamos que recuperar la materia negra antes de que Sefirot la utilizase. Se produjeron cambios en mi aventura, cambios en personalidad, cambios en mi destino, cambios en la materia, cambios en las fantasías.... y cambios de disco. ¡Si!, tienes que introducir el disco 2!
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