Destino: Cueva Norte // Objetivo: Sefirot
¡¡¡¡NOTA MUY IMPORTANTE!!!!!!
Hable con todo mis amigos de aventura. A Barret se lo notaba un pelin nerviosos, todo lo contrario que a Red XIII, que estaba muy seguro de si mismo. Vicent fue muy ingeniosos con la frase: “La puerta al mañana no es la luz del cielo, sino la oscuridad profunda de la tierra”
Descendimos por la escalera de mano de Viento Fuerte y baje hasta un punto en el que vi la entrada de una cueva. No entre por ella, pues por el trazado del terreno pensé que debía volver a punto de partida. Salte de plataforma sin olvidar tomar el Cristal Salvador, imprescindible para poder llevar la aventura a buen fin. Descendí asi por todo el camino en espiral y llegue a una zona llena de plataformas. Fui a la derecha y salte, cayendo cerca de un cofre que guardaba una Fuente Guardia. Luego a la izquierda, abrí un segundo cofre con una Fuente Magia. Subí para tomar el contenido del resto de los cofres( un Elixir, una Fuente Poder y la materia Absorbe PG). Baje de nuevo y tome por ultimo una Fuente Espíritu. Salí y me encontré sobre otra plataforma. Debajo de mi podía ver mas plataformas y algunas salidas. Tiré por la derecha y luego hacia la izquierda, encontrando una Fuente Espíritu, y luego subí a la plataforma de mas arriba para continuar a la izquierda y entrar por el agujero de la pared. Aparecí en otra zona donde tome un Megaelixir. Volví a la otra zona y fui bajando por las plataformas y entrando sucesivamente en los distintos huecos para tomar otros dos objetos. Fuente Poder y Fuente Guardia. Salí por el sur y, tras descender por dos estalactitas, me reencontré con el resto del grupo. Ante nosotros se abrían dos caminos, y cada miembro del equipo tuvo que elegir por lo cual de las dos dirección iba a continuar. Mi intuición me hizo escoger el camino de la derecha, que al final resulto ser mas corto y menos peligroso. En la cueva abundaban monstruos con poderes extrañísimo que podían acabar con cualquiera de nosotros con tan solo un gesto. Por alguna razón, en el camino de la derecha había menor numero de estos maléficos habitantes, por lo que me alegre de haber tomado esa dirección aconseje a mis compañeros que hicieran lo mismo, ya que tenían la sensación de que si tomábamos caminos distintos probablemente tendríamos problemas para reencontrarnos mas adelante. El camino de la derecha obligaba a descender sucesivamente dos columnas, una mas estrecha y otro mas gruesa. Mientras bajaba encontré un Aro de Mitrilo y un Elixir. Tras el descenso llegue a una amplia caverna donde encontré un Megaelixir en la parte superior izquierda, una Fuente Velocidad en medio del camino principal y un Tetra Elemento en la parte baja, a la derecha de la entrada. La salida estaba al norte, enmarcada por una fosforescencia fantasmagórica. Descendí por el esqueleto de un gigantesco monstruo (prefería no imaginarme como debía ser cuando estaba vivo) que hacia una complicada espiral. (NOTA: pulsa Select para poder visualizar mejor tu descenso) Llegue a una habitación circular con un gran hueco en el centro. Mientras avanzaba en el sentido de las agujas del reloj, recogí una Fuente Suerte. Un poco antes de llegar al cofre vi un oscuro hueco. Me introduje por el y llegue a otra estancia, donde encontré dos Éter Turbo, una Materia Mega Todo y una Fuente Velocidad. Tenia la intuición de que si seguía por el camino de la izquierda a la inversa. Me pico la curiosidad y decidí continuar por allí (aunque podía haber continuado perfectamente), asi que tras entrar por la puerta llegue a la otra habitación muy parecida a la anterior. Seguí subiendo y encontré dos Pociones X, dos Remedios y dos materias poderosas. Estaba claro que aunque el camino de la derecha resultaba fácil de recorrer, no tenia ninguno de los utilísimos elementos y materias del izquierdo (cualquiera que se atreva a aventurarse tiene la decisión en sus manos, aunque siempre puede recorre los dos caminos). Seguí mi recorrido hasta el final y conseguí una Poción de Héroe, otra Fuente Magia y la materia Escudo. Llegue de nuevo a la intersección de caminos y volví por el derecho (que era mas rápido) a la habitación circular donde me había desviado antes. Fui al comienzo de la derecha de la escalera de piedra que descendía hacia las profundidades inundadas de un vaho verdusco y descendí. Mis amigos estaban esperándome. Este era un buen momento para utilizar el Cristal Salvador que tome al inicio y tras hablar con todos me prepare para la batalla definitiva. “Fantasía Final” Mientras bajábamos saltando por unas rocas que flotaban en el aire desafiando a la gravedad, tuvimos que pelear contra peligrosísimos enemigos, como el Dragon Zombi y el Hombre de Hierro, que por si solos constituyan una amenaza mayor a algunos jefes finales que había derrotado anteriormente. El Dragon era inmune a la Pena Capital, pues ya estaba muerto. Asi que decidí lanzarle Cometas y Aqualung, mientras invocaba a poderosos aliados como Bahamut. Por su parte, el Hombre de Hierro tenia un temible ataque en el que, preveía segregación de adrenalina, asestaba un terremoto espadazo a todo el grupo. Nos vimos acosados incesantemente por estas criaturas hasta que finalmente logramos avanzar hasta el centro de una extraña estructura formada por figuras poligonales. Allí nos estaba esperando una terrible Síntesis de Jenova Ultimo encuentro con Jenova Esta nueva versión de Jenova tenia tres partes principales: el torso y los dos brazos. Lo principal era utilizar la materia Todos para poder atacar a la tres partes a la vez con conjuros como Cometa, Aqualung, Trino o cualquiera otra Habilidad Enemiga. Regenerar, Deprisa y Muro se mostraron útiles, al igual que los principales conjuros de invocación, junto a Ultima. Cuando Jenova estaba casi vencida comenzó una cuenta atrás que culmino con el lanzamiento del conjuro Ultima, que mermo peligrosamente las fuerzas de nuestro grupo. Tras derrotar a Jenova, el suelo se derrumbo, haciéndonos caer directamente al mismísimo núcleo del planeta, que estaba bañado por una luz casi sagrada. (NOTA: dependiendo del desarrollo en la batalla con Jenova, el juego te pedirá que hagas hasta tres grupos distintos de luchadores. La batalla estará perdida si en cualquier momento pierdes alguno de los grupos en la lucha contra Sefirot) Nos vimos cara a cara con Sefirot. SEFIROT Tenia cinco partes a las que era necesario atacar: la cabeza, el torso, el núcleo central y sus dos extremidades mágicas. El punto débil del titán era el tronco; si esta parte caía, todas las demás lo harían con ella. Pero el problema estaba en que el núcleo restaura la energía del torso cada turno, asi que centramos en el nuestros ataques pero sin descuidar el resto de las partes. El conjuro de Muro evito muchos de sus ataques mágicos, mientras que los conjuros de Cura y Regenerar se hicieron totalmente imprescindibles prácticamente a cada turno. Utilizar varios equipos a la vez resulto un poco difícil al principio, pero luego vi que asi podíamos dividir los objetivos y plantear un estrategia mejor, como atacar un equipo a la cabeza y a una de la extremidades mientras el otro concentraba sus esfuerzos en el núcleo. El ataque mas temible de Sefirot era el llamado Ángel Caído, que reducía los puntos de vida de mis compañeros a uno, dejándolos totalmente a su merced. Cuando por fin conseguimos acabar con la ultima de sus partes, nos esperaba una desagradable sorpresa: Sefirot resurgió de sus cenizas en una nueva encarnación aun mas temible y abominable que la anterior. El devastador ataque final de Sefirot supero todas las expectativas: fue un ataque inverosímil, aterrador, como venido del mismísimo infierno. Era una temible explosión Super Nova que destruía planetas a su paso y que golpeaba sin piedad como una imparable ola de muerte. A pesar de todas las dificultades, logramos sobreponernos y lanzar un ultima y definitivo ataque con todo lo que teníamos: Neo Bahamut, Odin e incluso Hades acudieron a nuestra ayuda, mientras nosotros eliminábamos la barrera protectora que rodeaba a Sefirot y lo rematábamos con la materia Ultima. ¿Definitivamente? No sabíamos que iba a pasar con el planeta, pero propuse dejar allí todas nuestras preocupaciones y regresar orgullosos a casa. Pero cuando ya nos marchábamos sentí algo: mi cuerpo volvió a dividirse y fui transportado al espacio vació. Allí estaba de nuevo Sefirot que, como en una pesadilla reiterante, reía mientras desenfundaba su curvada espada.
Diputamos un legendario combate del que ni yo mismo se como pude salir victorioso, pues me encontraba realmente al limite de mis fuerzas..... pero si, ¡Había vencido definitivamente al malvado Sefirot!. En fin, amigos. Aquí doy por finalizado el relato de mis aventuras. Lo que paso después, prefiero que lo descubran ustedes mismos. Tan solo les adelante que, como pudiste imaginar, se trata de una autentica Fantasía Final.
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