Pese a su ausencia en las dos anteriores entregas, Amano vuelve a trabajar con Square para dar forma a un mundo mas fantástico, compuesto por islas flotantes, en el que tiene cabida todo tipo de seres (magos blancos negros, ladrones, caballeros...) En esencia, FFIX es un regreso a los orígenes de la saga, un cuento de princesas y caballeros con un sistema de juego que recupera el sistema de profesiones y los combates con un equipo de cuatro personajes Irónicamente FFIX no tiene nada que no se haya visto antes en alguna de las otras ocho partes. Nadie puede negar para estas alturas no haber visto personajes sumamente creíbles, historias épicas, terribles combates y presentaciones de antología en alguno por no decir casi todos los Final Fantasy.
Y es una suerte. Después de todo, es lo que todos esperábamos, lo que todos los fans de la serie queríamos volver a ver ¿O no? Volvieron las fortalezas voladoras, los clásicos magos con gorros puntiagudos, los cristales y los juegos de cartas. Pero cualquiera que se precie de ser un rolero coincidirá en que estos elementos que fui mencionando desde el comienzo, si bien sumamente importantes dentro de todo RPG, no son mas que detalles superficiales. EL verdadero núcleo, lo esencial en este y en los demás juegos de las serie es la historia, un relato emocional lleno de adversidad y de personajes muy humanos con los cuales podemos sentirnos identificados casi al instante, incluso siendo de aspectos completamente diferentes al nuestro. La historia comienza en el prospero reino de Alexandria. El primer sujeto que controlaremos es Zidane, un pibe que pinta ser pariente de Goku, miembro de una banda de mercenarios y actores de teatro conocidos como Tantalus. Mientras estos singulares muchachos y su jefe van camino al reino antes mencionado, planean cuidadosamente la manera en que secuestraran a la Princesa Garnet Til Alexandros XVII, secuestro que, supuestamente, se dará a lugar durante la popular obra titulada “I Want To Be Your Canary”
Mientras tanto Vivi, el personaje que pasamos a controlar inmediatamente después, se dirige al lugar del espectáculo con la esperanza de poder entrara a verlo. Pero dichas esperanzas se evaporan al enterarse de que su ticket es trucho. Desalentado, recibirá la ayuda de un chico ratón-recordemos que esta novena parte, a diferencia de las anteriores, tiene mucho de fábula-, cosa que caminara su suerte y su vida para siempre. Durante la actuación Zidane y uno de sus compañeros de equipo logran meterse en el palacio, reduce a un par de guardias y se encuentran cara a cara con la princesa. Al enterarse de que hay intrusos en el palacio, el jefe de la Guardia Real, Steiner, se enfada y sale a la caza de los dos secuestradores. Lo mas interesante del caso es que Garnet QUIERE ser secuestrada, salir de alguna manera del reino, buscar el motivo por el cual su madre, la reina, paso de ser una persona sumamente gentil, famosa en otros tiempos por su bondad, a una temible líder sedienta de poder, que manda sus ejércitos a asolar los reinos vecinos. Como verán, en muy pocos minutos a muchos de los personajes principales y el guión nos agarra con fuerza, para no soltarnos hasta haber terminado el cuarto CD.
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